Para rematar el viaje, a hacer el turista de verdad cruzando el River Thames a la altura del London Eye (una puta noria, no sé que puñetera gracia tiene), bueno, el parlamento, el Big Ben, y, para acabar, nos tomamos un Hot Chocolate with cream en Trafalgar Square (una plaza sin pizca de gracia tampoco… yo que sé, me esperaba otra cosa, pues la he nombrado varias veces en las redacciones de Inglés de mi infancia):



Último día en Inglaterra (mañana salimos temprano), después de sufrir una parada de la Central Line del Undergroung, seguida de la parada total por obras de la Circle Line y parte de la District Line (si, las que mejor nos iban). Los domingos en London proliferan más mercados callejeros, ya sean de pulgas o comerciales, todo muy chic, moderníssimo, lleno de gafapastas Ray-Ban old-style con su bicicleta Fixed (en Londres hay montonazos!! y muy chulas todas [las mega-fashion que corren por barcelona són cutres comparadas con estas...]) y pantalones LEVI’S 5 tallas menores:

Más tarde, caminando desde allí, en el barrio de Spitafields, una mezcla de mercado callejero, mercado comercial, barrio post-industrial gentrificado, barrio residencial de “qualité”:

Tengo que decir que me ha decepcionado bastante, con la fama que tiene! no se puede ni comparar con el Tiergarten de Berlin, para nada! Eso es un pedazo de parque. Igualmente supera ampliamente a cualquier parque de Barcelona!


De paseo por el Portobello Road Market, en Notting Hill, como sardinas enlatadas, donde lo raro era escuchar Inglés, lo más habitual era, cómo no, el Castellano, y el Català de tanto en tanto. (Vayas dónde vayas, en lo más turístico de cada sitio, vas a encontrar que la invasión española es impresionante):


Y ya a pasar el resto del día en una excursión a Stonehenge, el mega-dolmen más famoso del mundo, calendario astronómico preciso, de la época de las pirámides (de las grandotas).


Tenemos la (mala) suerte de llegar al Buckingham Palace justo en el cambio de ronda, una parafernalia turística (que las Cámaras de comercio de Barcelona quieren importar a Montjuïc) que colapsa totalmente el lugar. Seguidamente entramos en el colindante St James Park, lleno de una fauna muy variada con un reclamo sobresaliente ante los demás, decenas de ardillas que posan ante las Cámaras de centenares de turistas, a cambio de comida, claro…


Paseamos por el conocido barrio del Soho, un barrio hiper-pijo, que viene a ser el espejo donde se mira el Borne de Barcelona, pero con 20 años más de pijería. Justo al lado está China Town, un par de calles con restaurantes (Chinos) y poco más, empieza a llover de verdad y nos vamos a Picadilly Circus y de vuelta para Sutton, agotados! Hasta mañana!


Camino del Regent’s Parc paseamos por el homónimo canal, que recuerda rincones de Berlin, en un barrio de nivel adquisitivo obsceno:



El imperdible mercado para turistas de London, donde reina el kitsch y la hortería, en un barrio impresionantemente bonito:





Nos despierta un día radiante en Sutton!!!!!
La calle donde “vivimos”:

Robin Hood Lane, Sutton:
