Para hacer un rápido resumen, los y las jóvenes del Eixample de Barcelona, agrupados en la Coordinadora Infantil i Juvenil de l’Eixample, hemos diseñado y llevamos a cabo una serie de proyectos en un espacio de nombre “Casa Groga” (Casa Amarilla), sede del “Espai Jove de l’Eixample”, de un esplai (asociación infantil educativa), de un casal de jóvenes, y de una asociación cultural que ofrece servicios de grabación a grupos musicales noveles, además de la propia Coordinadora (Calle Ali Bei, 120, Barcelona)
Des de las asociaciones infantiles y juveniles hemos llevado a cabo proyectos de diferentes tipos. Uno de ellos es un huerto ecológico comunitario, el “Hort Comunitari Cas Groga”, que pronto saldrá de su estado de proyecto piloto y se abrirá a todo aquel/lla que quiera participar (4 febrero 19h reunión de interesados/as). Otro de estos proyectos es la “Zona Jove” (zona joven), un espacio de encuentro para adolescentes y jóvenes, pensado y dinamizado para hacer que los y las usuarios y usuarias sean protagonistas de sus horas de ocio y lleven a cabo proyectos cívicos, sociales y culturales, y así tengan un espacio para relacionarse e integrarse de manera positiva y constructiva hacia sus vecinos, vecinas, compañeros y compañeras. Por las características propias del entorno territorial y social, una parte de los y las adolescentes que participan son de familias de origen extracomunitario (principalmente Latinoamérica), hecho que da valor añadido al proyecto y realza su valor socioeducativo.
El “Espai Jove de l’Eixample”, además, programa una serie de actuaciones teatrales, de danza y musicales, de grupos noveles que tienen difícil el acceso a los circuitos comerciales culturales. Este hecho, sumado a la poca adecuación del edificio para tales actuaciones, provoca molestias a los y las vecinos y vecinas, que, con toda legitimidad, reivindica sus derechos individuales al descanso, amparados por ordenanzas municipales y leyes de protección frente a la contaminación acústica. Partiendo de esta certeza, los vecinos presentaron una denuncia donde se evidenciaba que el espacio no estaba preparado para hacer actuaciones musicales, y que tenían todo su derecho a descansar. Seguidamente, el Ayuntamiento nos envió una carta ordenando la prohibición de cualquier actividad musical, orden que cumplimos ipso-facto (desprogramando a dos días vista, estamos hablando de mediados de julio de 2009).
El paso siguiente, lógico, seria la adecuación del espacio para poder hacer esas actuaciones musicales, pues el mismo ayuntamiento ha expresado en múltiples ocasiones que el carácter del espacio es marcadamente musical (en sus guias aparece como equipamiento juvenil especializado en música), y el reciente Plan de Equipamientos Juveniles de la ciudad así lo marca. De hecho la misma Coordinadora llevaba cerca de un año reclamando al ayuntamiento estas mejoras. Se tiene que remarcar en este punto, que otros equipamientos de la ciudad, mediante la convocatoria del PlanE del Estado, han efectuado mejoras idénticas a la planteadas, sin ningún coste para el consistorio, y por esa vía se habían efectuado las demandas antes del asunto con los vecinos.
Pero dos meses más tarde el Ayuntamiento no solo no había movido ningún hilo, si no que todavía nos daba largas. Entonces la Coordinadora decidió hacer público el asunto y su posición: los vecinos y vecinas tienen derecho al descanso y el Ayuntamiento tiene que adecuar el espacio para permitir la convivencia de los dos derechos.
(Al hacerse público constatamos que todos los equipamientos juveniles de la ciudad están en la misma situación o muy parecida a la que sufrimos la juventud del Eixample, y a partir de ese momento se empezó a trabajar conjuntamente para encontrar soluciones y hacer un frente común para reclamar los derechos de los y las jóvenes a tener espacios públicos de expresión musical)
A parte de todo esto, nuestro querido Ayuntamiento ha seguido en su línea: dar largas. En medio de todo esto aparece una reflexión: los problemas con la vecindad son a partir de la apertura de la “Zona Jove” -septiembre de 2008-, ya que conciertos se llevan haciendo cerca de diez años atrás (el 2010 se celebrará el 10º aniversario de la apertura del edificio para proyectos juveniles), y sabemos que hay cierto sector de la sociedad que no ve con buenos ojos la presencia de personas con origen, o de familias con origen, extranjero y que les molesta cierta estética juvenil, que suele coincidir (no siempre ni con todos/as) con aquellos/as que llevan adelante voluntariamente proyectos cívicosocioeducativos, que son las personas que participan en este proyecto. Aparece el fantasma de la xenofobia y la intolerancia. Esta reflexión se descarta rápidamente por parte de los responsables municipales (únicos que han tenido contacto con los demandantes).
Todo sigue igual hasta que el pasado 20 de noviembre, al abrir el buzón del equipamiento, nos encontramos un escrito anónimo, en catalán, que acaba con la frase:
“Mort per a la Chusma i a la gent que la tolera!!!” (reproduzco literalmente, traducción: Muerte para la Chusma y a la gente que la tolera!!!)
No hace falta remarcar que el contenido del escrito hacía referencia al origen de algunos de los adolescentes que participan en la “Zona Jove” y a los y las jóvenes que voluntariamente hacemos proyectos en el equipamiento o nos reunimos para preparar actividades y proyectos (nos tacha de “mierda que no hace más que violar, robar y molestar a la gente normal”, no explicaba qué era la gente normal, supongo que quien lo había escrito se debía considerar muy normal).
De pronto el fantasma no sólo vuelve si no que se materializa en una realidad.
Presentamos el escrito al Ayuntamiento, pidiendo protección, apoyo y explicaciones (recordemos que sólo ellos han contactado con los vecinos, hasta la recepción del anónimo, que fue su manera de comunicarse con nosotros).
Frente a nuestra insistencia, conseguimos saber que gran parte de las quejas de los y las vecinas no son per las molestias del ruido, si no pos las actividades que se hacen (a las 5 de la tarde, por ejemplo) y por la “pinta” de los usuarios, usuarias, participantes y dinamizadores/as que tienen que “soportar” cuando miran por la ventana o van a tirar la basura. La cosa es importante. El ayuntamiento está “negociando” por un asunto plenamente legal, como es el ruido (y no le pone ninguna solución), con un grupo de vecinos y vecinas xenófobos/as, intolerantes, con demandas más propias de tiempos pasados que con aquellos que quieren vivir y convivir con el resto de ciudadanos/as.
O sea, han revestido legalmente una demanda xenófoba, amparados por leyes y ordenanzas que fueron planteadas (nos imaginamos) con el objetivo de favorecer la convivencia y la cohesión social. Y lo más preocupante es que el Ayuntamiento está doblegándose a sus pies, por que no le da la gana (el coste económico no es una excusa) de hacer las mejoras necesarias para que todas las actividades (que no hacemos desde hace 6 meses) musicales puedan continuar, pero además cada vez deja hacer menos actividades, musicales o no, por miedo a que los vecinos los presionen más. Evidentemente, cómo más cede el Ayuntamiento, más alto es el nivel de exigencia, hasta el punto de amenazar de muerte a los que voluntariamente estamos llevando a cabo proyectos para hacer mejor, más cohesionada y más habitable nuestra sociedad, desde asociaciones infantiles -como grupos scout y esplais-, como desde asociaciones juveniles -como asambleas de jóvenes, centros juveniles y casales de jóvenes-.
Ahora nos encontramos la necesidad de tomar la decisión de qué hacer. Hasta ahora hemos estado al lado de los y las vecinos y vecinas, pidiendo mejoras al titular del edificio (el Ayuntamiento) para hacer posible su descanso, para que una o dos veces al mes se hagan conciertos de grupos noveles, dejándolos de hacer mientras no llegan las mejoras. Pero ya no podemos estar a su lado, sabemos que no es realmente lo que les molesta, y encima nos han amenazado de muerte.
Mientras reflexionamos y tomamos una decisión, he creído oportuno que supierais lo que jóvenes implicados en la construcción de una sociedad mejor, y en proyectos cívicos y sociales estamos sufriendo. Por la existencia de personas contrarias a la convivencia y a la cohesión de las personas que comparten un barrio, un distrito, una ciudad, un planeta. Y por la cobardía de una administración incapaz de tomar una decisión y que va asumiendo y cediendo ante más y más exigencias de algunos/as vecinos/as incívicos/as e intolerantes.
Amenaces de mort als i les joves de l’Eixample de Barcelona
Per resumir-ho ràpidament, els i les joves de l’Eixample, agrupats en la Coordinadora Infantil i Juvenil de l’Eixample, hem dissenyat i portem a terme una sèrie de projectes en un espai anomenat “Casa Groga”, seu de l’”Espai Jove de l’Eixample”, d’un esplai, d’un casal de joves i d’una associació cultural que ofereix serveis de gravació a grups musicals novells, a més de la pròpia Coordinadora (Carrer Ali Bei, 120).
Des de les associacions infantils i juvenils hem tirat endavant projectes de diferents tipus. Un d’ells és un hort ecològic comunitari, l’Hort Comunitari Casa Groga, que aviat sortirà del seu estat de projecte pilot i s’obrirà a qualsevol que hi vulgui participar (4 febrer a les 19h reunió d’interessats/des). Un altre d’aquests projectes és la “Zona Jove” un espai de trobada per a adolescents i joves, pensat i dinamitzat per fer que els i les usuaris i usuàries siguin protagonistes del seu temps d’oci i tirin endavant projectes cívics, socials i culturals, i així tinguin un espai per a relacionar-se i integrar-se de manera positiva i constructiva envers els seus veïns, veïnes, companys i companyes. Per les característiques pròpies de l’entorn, tant territorial com social, una part dels i de les adolescents que hi participen són provinents de famílies d’origen extracomunitari (principalment de llatinoamèrica), cosa que dóna valor afegit al projecte, i posa en alça el seu valor sòcio-educatiu.
L’Espai Jove de l’Eixample, a més, programa una sèrie d’actuacions teatrals, de dansa i musicals de grups novells que ténen difícil accés als circuits comercials culturals. Aquest fet, sumat a la poca adeqüació de l’edifici per a tals actuacions, provoca molèsties al veinat, que, amb tota legitimitat, reivindica els seus drets individuals al descans, amparats per ordenances municipals i lleis de protecció enfront a la contaminació acústica. A partir d’aquesta certesa, els veïns van presentar una denúncia on s’evindenciava que l’espai no és adient per a fer-hi actuacions musicals, i que tenien tot el dret a descansar. Seguidament, l’Ajuntament, va enviar-nos una carta ordenant la prohibició de qualsevol activitat musical, ordre que vam complir ipso-facte (desprogramant a dos dies vista, estem parlant de mitjans de juliol de 2009).
El pas següent, lògic, seria la adeqüació de l’espai per a poder fer aquestes actuacions musicals, doncs el mateix ajuntament ha expressat en múltiples ocasions que el caràcter de l’espai és marcadament musical (en les seves guies apareix com a equipament juvenil especialitzat en música), i el recent Pla d’Equipaments Juvenils de la ciutat així ho marca. De fet, la pròpia Coordinadora portava prop d’un any reclamant a l’Ajuntament aquestes actuacions. Cal remarcar en aquest punt, que altres equipaments de la ciutat, mitjançant la convocatòria del PlanE de l’Estat, han efectuat millores idèntiques a les plantejades, sense cap cost per al consistori, i en aquest camí s’havien fet les demandes abans de l’afer amb el veinat.
Però dos mesos després l’Ajuntament no només no havia mogut cap fil, si no que encara ens donava llargues. Llavors la Coordinadora va decidir fer públic l’afer i la seva posició: els veïns i veïnes ténen dret al descans i l’Ajuntament ha d’adeqüar l’espai per a permetre la convivència de tots dos drets.
(Aquest cop, en fer-se públic, es va evidenciar que tots els equipaments juvenils de la ciutat estan en la mateixa situació, o molt semblant, a la que patim el jovent de l’Eixample, i a partir d’aquí es va començar a treballar conjuntament per trobar solucions i fer un front comú per a reclamar els drets dels i les joves a tenir espais públics d’expressió musical)
A banda d’això, el nostre estimat Ajuntament ha seguit amb la seva línea, donar llargues. Enmig de tot això, apareix una reflexió: els problemes amb el veinat són a partir de l’obertura de la Zona Jove -setembre de 2008-, ja que concerts es porten fent prop de deu anys (el 2010 es celebrarà el 10è aniversari de l’obertura de l’edifici per a projectes juvenils), i sabem que hi ha un cert sector de la societat que no veu amb bons ulls la presència de persones amb origen, o de famílies amb origen, estranger, i que els molesta certa estètica juvenil, que sol coincidir (no sempre, ni amb tots/es) amb aquells/es que tiren endavant voluntàriament projectes cívico-educativo-socials, que són les persones que participen en aquest projecte. Apareix el fantasma de la xenofòbia i la intolerància. Aquesta reflexió és ràpidament descartada pels responsables municipals (únics que han tingut contacte amb els demandants).
Tot segueix igual fins que, el passat 20 de novembre, en obrir la bústia de l’equipament, ens trobem un escrit anònim, en català, que acaba amb la frase:
“Mort per a la Chusma i a la gent que la tolera!!!” (reprodueixo literalment)
No cal remarcar que el contingut de l’escrit feia al·lusions a l’origen d’alguns dels adolescents que participen a la “Zona Jove” i als i les joves que voluntàriament fem projectes a l’Equipament o ens reunim per a preparar activitats i projectes (titllànt-nos de “merda que no fa més que robar, violar i molestar a la gent normal”, no explicava que era la gent normal, suposo que qui ho havia escrit es debia considerar molt normal).
De cop el fantasma no només tornava si no que es materialitzava en una realitat.
Presentem l’escrit a l’Ajuntament, demanant protecció, recolzament i explicacions (recordem que només ells han contactat amb els veïns, fins a la recepció de l’anònim, que va ser la seva manera de comunicar-se amb nosaltres).
Davant la nostra insistència aconseguim saber que la gran part de queixes dels i les veïnes no són per les molèsties del soroll, si no per les activitats que s’hi fan (a les 17h de la tarda per exemple) i per la “pinta” dels usuaris, usuàries, participants i dinamitzadors/es que han de “suportar” quan miren per la finestra o van a tirar les escombreries. La cosa és important. L’Ajuntament està “negociant” per un assumpte plenament legal, com és el soroll (i no hi posa cap solució), amb un grup de veïns i veïnes xenòfobs/es, intolerants, amb demandes més pròpies de temps passats que amb aquells que volen viure i conviure amb la resta de ciutadans.
És a dir, han revestit legalment una demanda xenòfoba, amparats per lleis i ordenances que van ser plantejades (ens imaginem) amb l’objectiu d’afavorir la convivència i la cohesió social. I el més preocupant és que l’Ajuntament està doblegat als seus peus, per què no li dona la gana (els diners no és una excusa) de fer les millores necessàries per a que totes les activitats (que no es fan des de fa 6 mesos) musicals puguin continuar, però a més cada cop deixa fer menys activitats, musicals o no, per por a que els veïns els pressionin més. Evidentment com més l’Ajuntament cedeix, més alt és el nivell d’exigència, fins al punt d’amenaçar de mort als que voluntàriament estem tirant endavant projectes per a fer millor, més cohesionada i més habitable la nostra societat, des d’associacions infantils -com agrupaments escolta i esplais-, com des d’associacions juvenils -com assemblees de joves, centres juvenils i casals de joves-.
Ara ens ve la necessitat de prendre la desició de què fer. Fins ara hem estat al costat del veinat, demanant millores al titular de l’edifici per a fer possible el seu descans, per a que un o dos cops al mes es facin concerts de grups novells, deixant de fer-los mentres no arriben les millores. Però ja no podem estar al seu costat, hem sapigut que no és el que realment els molesta i a més ens han amenaçat de mort.
Mentres reflexionem i prenem una desició, he cregut adient que sapiguéssiu el que els joves implicats en la construcció d’una millor societat i en projectes cívics i socials estem patint. Per l’existència de persones contràries a la convivència i la cohesió de les persones que comparteixen un barri, un districte, una ciutat, un planeta. I per la cobardia d’una administració incapaç de prendre una decisió i que va assumint i cedint davant més i més exigències d’alguns/es veïns/es incívics/ques i intolerants.
Impactes als mitjans:













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